Te ha llegado un aviso en inglés que dice algo parecido a "hourly email send limit reached" o "maximum hourly emails notification limit reached", con el nombre de tu dominio dentro. Suena a avería y no lo es. Pero tampoco conviene ignorarlo, porque casi siempre está avisando de algo que sí hay que mirar.
Qué te está diciendo
Tu alojamiento tiene un tope de correos que puede enviar cada hora. Ese aviso significa que tu dominio lo ha alcanzado, y que a partir de ahí el servidor ha empezado a frenar o rechazar los envíos que siguen saliendo.
El propio aviso te dice cuál es tu tope (una frase del tipo "its account-level limit, which is currently…" seguida de un número). Cambia según el plan.
| Palabra del aviso | Qué le ha pasado a tus correos |
|---|---|
| Deferred (aplazado) | No se han perdido. Se quedan en cola y el servidor los va soltando cuando baja el ritmo. Llegan más tarde. |
| Blocked (bloqueado) | Rechazados. Quien los enviaba recibe un aviso de error, y esos correos hay que volver a mandarlos. |
Por qué existe ese tope
No es para molestar ni para venderte nada. Es lo que impide que un problema se convierta en un desastre.
Si a alguien le roban la contraseña de un buzón, lo primero que hace el atacante es mandar decenas de miles de correos basura desde ahí. Sin un tope, en pocas horas el servidor entero acaba en las listas negras, y entonces dejan de llegar los correos de todo el mundo: los tuyos, tus facturas y las de los demás dominios que comparten servidor.
El tope es el fusible de la instalación. Salta para que no se queme todo lo demás. Si ha saltado, lo interesante no es cambiar el fusible por uno más gordo: es averiguar qué lo hizo saltar.
Qué lo ha disparado, por orden de probabilidad
1. Tu formulario de contacto lo están usando robots
Es la causa número uno, con diferencia. Un formulario sin protección se convierte en una máquina de mandar correo automático: los robots lo rellenan cientos de veces por hora y tu servidor envía cada uno de esos avisos.
Se reconoce fácil: te empiezan a llegar mensajes de contacto absurdos, con textos sin sentido o en otro idioma. Si eso está pasando, ahí lo tienes.
2. Has mandado un boletín desde la web
Si has enviado una circular a tu lista desde un plugin de tu web, tu alojamiento ha intentado sacar todos esos correos de golpe. El alojamiento no está pensado para eso, ni aunque le subas el tope: los correos masivos se mandan desde una plataforma de envíos, que además cuida que lleguen.
3. Te han reventado un buzón
La más seria. Si alguien tiene la contraseña de una de tus cuentas, la está usando para mandar spam en tu nombre. Aquí no se trata de subir el tope: hay que cambiar esa contraseña ya y revisar qué se ha enviado.
Señales: rebotes de correos que tú no mandaste, o gente contestándote a mensajes que no reconoces.
4. Es tráfico legítimo y te has quedado corto
Pasa en tiendas con muchos pedidos, plataformas de formación que avisan a los alumnos o webs con mucha actividad. Aquí sí es razonable ampliar el tope, o sacar los envíos automáticos a un servicio dedicado. Es la única de las cuatro en la que la solución es subir el número.
Qué hacer ahora
- No pidas más límite todavía. Primero hay que saber qué se está enviando.
- Mira tu bandeja: ¿te están entrando mensajes de formulario raros? ¿rebotes de correos que no mandaste?
- Escríbenos y te decimos qué se ha enviado exactamente desde tu cuenta en esas horas. Eso lo vemos nosotros y es lo que resuelve el caso.
- Según lo que salga: protegemos el formulario, cambiamos la contraseña comprometida, sacamos los envíos a una plataforma o te ampliamos el tope.
- Pon protección antirrobots en los formularios de tu web. Es gratis y quita el 99 % del problema.
- Manda los boletines desde una plataforma de envíos, no desde tu web.
- Ten contraseñas distintas y largas en cada buzón.
- Si tu web manda muchos avisos automáticos, dínoslo y lo dimensionamos bien desde el principio.
- No ignores el aviso porque "el correo me sigue funcionando". Si es un buzón reventado, cada hora que pasa quema más tu reputación.
- No mandes la circular en varias tandas para esquivar el tope. Estás tratando el síntoma y encima repartes el problema.
- No borres el aviso sin mirar el nombre del dominio que aparece: si tienes varios, te está diciendo exactamente cuál es.
Preguntas frecuentes
¿He perdido correos?
Los aplazados no, llegan más tarde. Los bloqueados sí se han rechazado, pero quien los enviaba recibe un aviso de error, así que se sabe cuáles fueron. Si te preocupa alguno concreto, dínoslo y lo comprobamos en el registro de envíos.
¿Esto afecta a mis correos normales?
Sí, y es lo que más molesta. Una vez alcanzado el tope, el freno se aplica a todo lo que salga de esa cuenta, incluidos los correos que escribes tú a mano. Por eso conviene resolverlo, no convivir con ello.
¿Cuándo vuelve a la normalidad?
El contador va por ventana de una hora, así que en cuanto baja el ritmo se recupera solo. Ahora bien, si la causa sigue activa (el formulario atacado, el buzón reventado), volverá a saltar en la siguiente hora, y en la siguiente.
¿Me podéis subir el límite y ya está?
Podemos, y en algunos casos es exactamente lo que toca. Pero te vamos a preguntar antes qué está enviando esos correos, porque en tres de cada cuatro casos subir el tope solo hace que el problema tarde más en verse. Si resulta que tu tráfico es legítimo, lo subimos sin discusión.
Recibo el aviso pero no reconozco ese dominio
Mira si es un dominio antiguo tuyo que sigue alojado, o una web de pruebas que quedó olvidada. Las webs abandonadas son las que más se comprometen, precisamente porque nadie las actualiza.
- Email spoofing: los permisos de envío de tu dominio y por qué importan.
- Por qué no debes comprar listas de correo.
- Buenas prácticas antispam.
- Qué es el doble opt-in, si lo tuyo son boletines.
Si tu alojamiento lo llevamos nosotros
Mándanos el aviso tal cual te llegó y te decimos en el día qué se envió, desde dónde y si hay que preocuparse. Si es un formulario atacado lo protegemos, y si es un buzón comprometido lo cerramos antes de que te cueste la reputación del dominio. Tú no tocas nada técnico.
¿Te miramos qué lo ha provocado?
Reenvíanos el aviso y lo averiguamos. Es una comprobación rápida y te evita ir a ciegas subiendo límites. Sin compromiso.
Cuéntanoslo