Notas algo raro en tu web y te ronda la duda. Lo malo de que te ataquen una web no es el destrozo espectacular: eso se ve enseguida. Lo malo es el ataque silencioso, ese que lleva meses ahí, mandando spam en tu nombre o enseñando a tus visitantes una web distinta de la que tú ves. Aquí van las comprobaciones que puedes hacer hoy mismo, sin saber de informática.
Las señales, de la más evidente a la más callada
| Señal | Qué suele significar |
|---|---|
| La web muestra otra cosa, o un mensaje de quien la ha tumbado | Ataque evidente. Al menos te enteras el primer día. |
| El navegador o Google avisan de "sitio engañoso" | Ya te han detectado desde fuera. Urgente. |
| Tus correos empiezan a rebotar o caen en spam de golpe | Se está enviando spam desde tu cuenta o tu dominio. |
| La web va mucho más lenta sin motivo | Algo está consumiendo recursos por debajo. |
| Aparecen páginas tuyas en Google que tú no has creado | El caso más silencioso: te han metido páginas de spam dentro. |
| Los visitantes ven publicidad o redirecciones y tú no | Código que solo se activa según quién entre. Muy típico. |
| Hay usuarios administradores que no reconoces | Alguien se ha creado su propia puerta de entrada. |
El código malicioso moderno es selectivo: se esconde de quien ha iniciado sesión, de quien entra desde la dirección de siempre, o solo se activa para quien llega desde Google o desde el móvil. Que tu web se vea perfecta en tu ordenador no demuestra nada. Es justamente lo que busca quien la ha infectado: que el dueño no se entere.
Cinco comprobaciones que puedes hacer tú
1. Búscate en Google
En el buscador escribe site:tudominio.com. Te va a listar las páginas
tuyas que Google conoce. Si aparecen resultados en otro idioma, de productos que no vendes
o con palabras que no pintan nada, tienes contenido inyectado.
Es la comprobación más rápida y la que más casos destapa.
2. Mírate desde fuera
Abre tu web en una ventana privada, sin sesión iniciada, y desde el móvil con datos. Busca tu web en Google y entra desde el resultado, no escribiendo la dirección. Muchas infecciones solo se activan al llegar desde el buscador.
3. Revisa quién tiene acceso
En el panel de tu web, repasa la lista de usuarios administradores. ¿Están todos los que tienen que estar y solo esos? ¿Hay alguno creado hace poco que no reconozcas? Es una de las primeras cosas que hace quien entra: crearse una cuenta para volver.
4. Mira las fechas de los archivos
En el gestor de archivos de tu hosting, ordena por fecha de modificación. Si hay archivos cambiados en una fecha en la que nadie tocó la web, ahí tienes una pista muy buena. Especial atención a los que se llaman como los normales pero están donde no deberían.
5. Comprueba si te han fichado
Google ofrece una herramienta gratuita (Search Console) que avisa si ha detectado contenido malicioso en tu web. Si aún no la tienes dada de alta, merece la pena, aunque sea solo por esto.
Cómo entran, para que sepas por dónde mirar
Casi nunca es un ataque dirigido a ti. Son programas automáticos que barren internet buscando webs con alguna de estas cuatro puertas abiertas:
- Complementos y temas sin actualizar. La vía de entrada número uno, con diferencia. Cuando se publica un fallo, los robots empiezan a probarlo en todas las webs del mundo esa misma semana.
- Contraseñas débiles o repetidas. Si tu contraseña estaba en alguna filtración de otro servicio, la van a probar aquí.
- Contraseñas robadas de tu propio ordenador. Un programa malicioso en tu PC puede llevarse las claves guardadas en tu programa de subir archivos. Entonces entran con tu usuario legítimo y no hay agujero que tapar en la web.
- Webs abandonadas en el mismo alojamiento. Esa web de pruebas de hace cuatro años que nadie actualiza es la puerta perfecta.
Si sospechas, qué hacer y en qué orden
- No borres nada todavía. Lo primero es saber qué pasó y desde cuándo. Si borras, pierdes el rastro y no sabrás cómo entraron ni si siguen dentro.
- Cambia las contraseñas, empezando por las del panel y las de subir archivos. Hazlo desde un ordenador del que te fíes.
- Avísanos. Cuanto antes se corte, menos daño a tu reputación y a tu posición en Google.
- Pasa un antivirus por tu propio ordenador. Si la fuga estaba ahí, limpiar la web sin limpiar el PC solo sirve para que vuelvan mañana.
Lo que viene después (limpiar de verdad y evitar que vuelva) lo contamos en el artículo que enlazamos al final.
Preguntas frecuentes
¿Con un antivirus en mi ordenador basta?
No. Tu antivirus protege tu ordenador, no tu web, que vive en otro sitio. Son dos cosas distintas, aunque una pueda ser la causa de la otra.
Mi web es pequeña, ¿quién me va a atacar a mí?
Es la idea más peligrosa que hay en esto. Nadie te ha elegido: los robots atacan por volumen, sin mirar de quién es la web. Una web pequeña con un complemento sin actualizar es exactamente igual de vulnerable que una grande, y encima suele estar peor vigilada.
¿Cómo sé si están mandando spam desde mi cuenta?
La señal más clara son los rebotes: te llegan devoluciones de correos que tú no has mandado. También el aviso de haber alcanzado el límite de envío por hora, que enlazamos abajo. Si ves cualquiera de las dos, dínoslo el mismo día.
Ya me limpiaron la web y ha vuelto a pasar
Significa que se limpió el destrozo pero no se cerró la puerta. O quedó un archivo escondido para volver a entrar, o la contraseña sigue comprometida, o el problema está en el ordenador desde el que subes archivos.
¿Vosotros vigiláis esto?
En los planes que llevamos nosotros, sí: se vigila, se aplican los parches y lo normal es que te avisemos nosotros a ti y no al revés. En una web que no gestionamos, podemos revisarla y decirte cómo está.
- Me han inyectado código en la web: cómo se limpia y cómo se evita que vuelva.
- Límite de envío de correos por hora, una de las primeras señales de una cuenta comprometida.
- Acceso seguro a los archivos de tu web.
- Mi web va lenta, si eso es lo que te hizo sospechar.
¿Te la revisamos?
Si tienes la mosca detrás de la oreja, dinos la dirección y te decimos si hay algo y de qué tipo. Preferimos mirarlo y que no sea nada, a que lo descubras dentro de tres meses. Sin compromiso.
Cuéntanoslo